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El arte urbano aún puede ser político

6 jun 2014
3 min de lectura

El artista urbano Blu resiste a ser mercancía y combate con obras con amplio contenido crítico.


Uno de los elementos que definen al graffiti son las paredes, el lienzo que la urbe nos provee. En las últimas dos décadas el arte urbano se ha redefinido dentro del margen de la institución que conocemos como museo. Esto ha desatado múltiples discusiones, que quizá ya se tenían en la década de 1980 ,cuando Andy Warhol introdujo a un joven llamado Jean Michel Basquiat en la industria museística.

El tema del arte urbano también se ha transformado, ahora vemos graffiti no sólo en paredes y lugares inalcanzables, sino también en múltiples anuncios publicitarios, campañas de mercadeo en marcas de renombre, bebidas, música y demás. Es entonces donde comenzamos a preguntarnos ¿qué el graffiti no era una expresión subversiva, que iba contra el sistema de las artes y el consumo? ¿qué es lo que sucede con el arte que pretendía ser también una manifestación política y social? Y por último una cuestión más ¿es posible encontrar aún artistas comprometidos con el contenido de la obra más allá del precio de la misma como mercancía?

Para introducir estas cuestiones y argumentar las discusiones planteadas presentamos a Blu un artista (italiano) de graffiti en gran formato, quien se dedica a plasmar desde 1999 figuras humanas en una forma sarcástica o dramática. En el año 2004 las galerías de arte lo invitaron a trabajar en obras colectivas. A pesar de este hecho Blu se ha mantenido fuera de las formas institucionales. Su obra se encuentra en Italia, España, Londres, Alemania, Serbia, Polonia, en Centro y Sudamérica. Lugares como Nicaragua han sido sitios en donde el artista ha plasmado obras que contienen crítica social: “Hombre Banano” por ejemplo hace referencia a los trabajadores en plantaciones bananeras.

El contenido de los graffitis de Blu no se reducen a una muestra de habilidades sino que están orientados hacía la crítica política y social. Sus obras son reconocibles por la numerosa cantidad de videos que rondan sobre su trabajo. Estos muestran un proceso creativo, más que una obra en fijo, el movimiento va de la mano con la acción social. Su trabajo es parte de una utopía denunciada, es una fuerza de arte ligada a su distancia con relación a la experiencia ordinaria.

Ahora podemos retomar la discusión que en un inicio propusimos. Blu nos deja ver aquello que el arte urbano pretende al no estar en un lienzo, o en un museo: el arte consiste en construir espacios y relaciones que reconfiguren material y simbólicamente un territorio común. Lo anterior, que suena rebuscado, nos lleva a esta otra línea de pensamiento. El graffiti es un tipo de arte que no es político por los mensajes que transmite sobre el orden del mundo, ni por la forma en que representa las estructuras de la sociedad, los conflicos o las identidades de los grupos sociales. Es político por la distancia que guarda respecto a estas funciones, por el tipo de tiempo y espacio que establece, por la forma en que divide el tiempo y habita ese espacio que es común y que crea una nueva forma de socializar el arte. .

Jacques Rancière en su obra Sobre políticas estéticas propone que el arte crítico pretende hacer conscientes los mecanismos de la dominación para transformar al espectador en un actor consciente de la transformación de mundo. La cuestión no consiste en aproximar los espacios del arte al no arte y a los excluidos del arte. La cuestión consiste en utilizar los desacuerdos, las nuevas maneras de luchar contra la distribución consensual de competencias, de espacios y de funciones

Para nuestra mucha o poca suerte el graffiti no es lo que los museos nos dictan sino que ha pasado de ser un artefacto estético a un artefacto sociológico. Ahora no es la pintura lo que nos intriga, sino las ironías de la moda del arte que para empezar hacen posible la transacción. Algo frenético anda suelto en este siglo, ahora la naturaleza de la pintura se ha convertido en algo menos interesante que la naturaleza de la relación de la pintura con la sociedad.


publicado en: http://elfanzine.tv/2014/06/blu-o-el-artista-urbano-aun-puede-ser-politico/

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